ACITRETINA - Reacciones adversas

En casi todos los pacientes tratados con acitretina sobrevienen efectos secundarios, que suelen desaparecer al reducir la dosis o retirar el preparado. A veces, se observa un empeoramiento inicial de los síntomas de la enfermedad. Los síntomas más frecuentes son similares a los de la hipervitaminosis A (sequedad de labios, mitigable con un ungento). También pueden observarse queilitis y fisuras en las comisuras labiales. Las mucosas y los epitelios de transición se resecan o inflaman. En ocasiones esto ha originado hemorragias nasales y trastornos oculares (conjuntivitis) y puede ser causa de intolerancia a las lentes de contacto. También pueden darse sequedad de boca y sed, adelgazamiento en la piel y descamación en todo el cuerpo, en especial en las palmas de las manos y las plantas de los pies. En ocasiones se han informado cefaleas, disminución de la visión nocturna y dolores musculares, articulares y óseos, todos estos efectos secundarios revierten. Se observan con cierta frecuencia pérdida del cabello, uñas quebradizas y paroquinia. La terapéutica de mantenimiento puede introducir hiperostosis y calcificación extraósea, según ha podido observarse en pacientes medicados por largo plazo con retinoides por vía general. Se han registrado aumentos pasajeros, que por lo general revierten, de las transaminasas y los fosfatos alcalinos. Con altas dosis de acitretina se ha comprobado una elevación reversible de los niveles séricos de triglicéridos y colesterol, en particular en pacientes de alto riesgo (trastornos del metabolismo de los lípidos, diabetes, obesidad, alcoholismo). No puede excluirse el riesgo de aterogénesis si los trastornos citados persisten.