ACITRETINA - Precauciones y advertencias

Deben efectuarse controles de la función hepática antes del tratamiento y cada semana o cada dos semanas, durante los dos primeros meses de medicación, y luego con intervalos trimestrales. De obtenerse valores patológicos de la función hepática se repetirán los controles semanales. Si estos valores no se normalizan o empeoran deberá suspenderse la medicación. Es aconsejable en tal caso seguir vigilando la función hepática durante tres meses por lo menos. En los pacientes de alto riesgo (con trastornos del metabolismo de los lípidos, diabetes, obesidad, alcoholismo) y en el curso de tratamientos prolongados han de controlarse los niveles séricos de colesterol y triglicéridos en ayunas. Dado que tanto la acitretina como las tetraciclinas pueden ocasionar elevaciones de la presión endocraneana, está contraindicada su administración simultánea. En los adultos con tratamiento prolongado deben realizarse exámenes periódicos para detectar eventuales anomalías de la osificación. En caso de trastornos de la osificación han de evaluarse cuidadosamente los riesgos y beneficios del tratamiento, y aclarar al paciente acerca de la conveniencia de continuar la terapéutica o no. En los niños tienen que vigilarse muy de cerca los parámetros del crecimiento y desarrollo óseo. Todavía no se conocen las consecuencias de la administración de por vida de acitretina.